Nuestras manos son un tesoro. Una vez charlando con una amiga sobre el cuerpo y que era lo que más le gustaba de su cuerpo, me respondió «mis manos porque son bonitas y son muy útiles, hacen que pueda interactuar con el mundo y otras personas, me dan independencia, las puedo usar para amar, luchar, protegerme, cuidarme, preparar comida con ellas…» Otras dos veces preguntándoles a dos amigos por separado, ¿En qué os fijáis primero al conocer a una persona? Respondieron: las manos. Sigue leyendo «Nuestras manos»
Autor: LgavTerapeuta
Seamos antídoto.
La cabeza es parte del Cuerpo: Incluir la cabeza en el trabajo corporal.
Cuando se habla de escuchar a nuestro cuerpo, se utiliza mucho la expresión “bajar al cuerpo” como si viviésemos por encima de el en una nubecita que va atada al cuerpo como si un niño pasease un globo. Estoy de acuerdo con esa imagen. Parece que nos hemos alejado de nuestro cuerpo y que vivimos ignorando la sabiduría que este nos proporciona, realmente vamos en un globo que acompaña a una distancia prudencial nuestro ser corporal. La cuestión está en no identificar el globo con nuestra cabeza y habitar nuestro cuerpo. Sigue leyendo «La cabeza es parte del Cuerpo: Incluir la cabeza en el trabajo corporal.»
¿Quién pudiera?
¿Quién pudiera explicarte el hambre que ruge en mi pecho?
¿Quién pudiera entender el cúmulo de explosiones en la mueca que expulsa mi rostro?
¿Quién pudiera descifrar (aunque lo fácil sea olvidar) lo que escupe el alma en sueños?
¿Quién pudiera ventilar abriendo las ventanas de los ojos las historias que aguardan almacenadas, deseando ser contadas?
¿Quién pudiera inflar los pulmones sumisos y exhalar una represión ancestral?
¿Quién pudiera contarte lo que agitadas desvelan mis manos libres?
¿Quién pudiera comprender el descanso que provoca haber tomado una decisión?
¿Quién pudiera sino yo ?
L.G-A.V.
