La Rabia de Amar

 

Quiero que me quieras como yo quiero.

Que me hables con un lenguaje que yo comprenda.

Quiero que me quieras ya, que busques mi mano, que me sorprenda y tranquilice tu contacto.

Quiero que me abraces y sentir entre tus brazos cómo mi cuerpo reencuentra la paz. Quiero que me lleves de la mano y la sueltes a su debido tiempo y todavía falta. Mi mano sigue siendo la de una niña.

De regreso a casa

Ha llegado el momento de volver a casa. La casa de dentro. La casa de la que me alejo día tras día y me olvido cada vez del camino de regreso. Una casa hecha a medida. Mi casa. Sin grandes decoraciones, estanterías repletas de libros y algunas postales. Luces de colores y a veces olor a incienso. Mi cuerpo se suelta con solo mirar dentro de sus ventanas y ver las mantas que me arropan siempre que quiero.